lunes, 31 de julio de 2017

MADURO TAMBIÉN GANA ELECCIONES. ES LA SEGUNDA. LA PUGNA POR LA HEGEMONÍA SIGUE ABIERTA.

MIGUEL ANGEL HERRERA ZGAIB
PROFESOR ASOCIADO, CIENCIA POLÍTICA, UNAL
DIRECTOR PROYECTO SOCIEDAD GLOBAL GRAMSCI.

En el día de hoy, el editorial de El Tiempo de Colombia, nos "sorprende" con un titular de primera página, "Violencia y abstención , sello de la constituyente", y en sus páginas interiores, condena la constituyente convocada por el presidente Maduro, con el que vuelve a rivalizar el presidente Santos, opuesto en todo caso a este ejercicio que descalifica como antidemocrático.

La reacción del medio mainstream más influyente entre la clase media colombiana, la corresponsal Valentina Lares, igualmente, titula "A sangre y fuego Maduro impone su constituyente," lo que confirma esta aserción sin prueba.

Al leer estas versiones, la fuente utilizada es lo que indica la MUD, que asegura que la participación no superó los 2,2 millones, que comparan con su resultado del 16 de julio, que ella misma reportó el pasado 16 de julio, que no tuvo ningún auditaje, porque se hizo de hecho, sin el concurso ni el bloqueo directo del gobierno Maduro.

Este bloqueo sí ocurrió en la jornada electoral por la Constituyente, en Caracas, donde se anunciaba una manifestación que bloqueara el certamen de este domingo, que fue bloqueado y reprimido en los focos de desorden/resistencia.

Fue más intensa la reacción, incluidos el incendio de local y urnas, y confrontaciones en los estados donde la oposición de la MUD es más fuerte, Táchira, Mérida, que contabilizan, de acuerdo a la periodista Lares, 6 y 5 muertos, respectivamente.

Los resultados oficiales

Valentina Lares señala que al redactar su informe todavía no se conocían las cifras oficiales. Para el efecto, Tibisay Lucena, a las 11 p.m., anunció en un primer boletín público que el resultado del conteo era de 8.089.320 millones, que correspondía al 41,5 % del censo electoral vigente.

De conformidad con estas cifras, que tienen, como en cualquier ejercicio electoral público, la posibilidad de ser auditadas y contrastadas. Lo cual en ningún caso será posible con las ofrecidas por la opositora MUD, y sus aliados.

Es sabido que las actas se destruyeron, que son las pruebas de los resultados del 16 de julio, para garantizar el secreto de quienes votaron, e impedir represalias de las autoridades gubernamentales.

¿Quién ganó el domingo pasado?

Con los resultados conocidos de parte y parte, y la lucha de noticias y versiones, a la vista tenemos dos guarismos elocuentes, donde la verdad está en vilo: de una parte, 2,2 millones, según la oposición, y más de 8 millones, sin definitividad, por parte del presidente Maduro.

Mientras no se pruebe lo contrario, la Constituyente votada produjo la segunda victoria del gobernante Nicolás Maduro, y rompió con estas cifras lo obtenido por la oposición, que cuando se conoció no fue relacionado del mismo modo por El Tiempo, El Espectador, y otros.

En esta elección del domingo se requería algo más del 25 %, para aprobar la escogencia de los constituyentes, uno de los cuales, el candidato José Félix Pineda, a quien balearon en el Estado Bolívar.

¿Qué seguirá?

"Vamos a tener el intento por gobernar el país desde la constituyente, pero que no goza de ningún tipo de reconocimiento." Rector U. Andrés Bello, ET, 31/07/17, p.2.

En primer lugar, la rectificación de las versiones de prensa, y la del presidente de Colombia, quien ha intervenido en los asuntos de Venezuela, pidiendo/exigiendo que no hubiera la Constituyente.

También los académicos colombianos que descalificaron y descalifican los resultados de un país soberano; como es el caso de la U. del Rosario, cuyo rector José Manuel Restrepo, se atreve a anunciar, además, que "Vendrá un deterioro más profundo de las relaciones".

O los rectores de las universidades venezolanas en rebeldía contra el actual estado de cosas que no bajan de dictatorial. En particular, hoy se publica una entrevista con el rector de la U. Andrés Bello, en El Tiempo:
"Las elecciones de ayer forman parte de un fraude a la Constitución y a la soberanía popular, son una imposición brutal de un pequeño grupo que es el que dirige el Gobierno."

Comparando con Colombia

Conocidos los resultados de la Constituyente venezolana, conviene ahora recordar qué pasó en términos de votos obtenidos por la Constituyente colombiana, en diciembre de 1990, para quedar claros en términos de votos, para darle legitimidad y legalidad al ejercicio electoral del pasado domingo.

En nuestro país, la votación registrada no alcanzó al 30%, mientras que lo que se conoce oficialmente, a la fecha, en Venezuela supera el 41 %.

Lo que sigue, por supuesto, es darle posesión a los delegados constituyentes, y refrendar lo que los constituyentes hagan a partir de la fecha de sus deliberaciones, que sin duda tendrán que ver con ejercicios destituyentes, constituyentes; y por sobre todo, avanzar en la transformación del crítico estado de cosas.

Los gobiernos de Colombia, Panamá, EUA, España, México, Perú, Argentina, Costa Rica, Paraguay, se opusieron y se oponen a la Constituyente, y a los resultados del domingo.

Si lo comparamos con Colombia, en el ejercicio del plebiscito colombiano, supera en 10 veces la diferencia que favoreció aquí, a la oposición que entonces obtuvo una diferencia de algo más de 51.000 votos. Sin embargo, aquí se insiste por el CD, Uribe, Ordóñez, Pastrana en enjuiciar la aprobación de los Acuerdos de Paz.

Es una muestra elocuente del doble standard para hablar de democracia representativa, que no de democracia que es otra cosa, porque esta exige también dirección de la multitud ciudadana, y la que podría votar superaría a los 19 millones.

De la legitimidad legal a la hegemonía

En términos absolutos, la votación obtenida por el PSUV y el gobierno de Maduro, de acuerdo con el total de votantes posibles, que se señala fue de 41 %, el 59% no la votó, porque en Venezuela como en Colombia no existe el voto obligatorio.

Así las cosas, en materia de legalidad y legitimidad, aquí como en el hermano país, no es posible cuestionar el resultado. Otra cosa es el asunto de la hegemonía, de la dirección de la sociedad venezolana, porque hay una oposición que dice haber obtenido 7,6 %, según sus propios conteos, a lo que el gobierno replicó en su momento, por el contrario, que el resultado efectivo, no superó entonces, los 4 millones.

La herida de la disputa hegemónica no se ha sellado, mucho menos curada. Está abierta, pero la multitud ciudadana que se expresa, aunque dividida, conserva una diferencia en materia de representación, en algo más de 500.000 votos a la fecha.

Una coda de Gramsci

La izquierda del continente tiene delante lecciones para aprender y procesos críticos que favorecer, para salir de la ciencia política convencional, la que se inspira en los postulados de Max Weber en favor de la representación política, que tiene a figuras influyentes como el fallecido Laclau y su compañera Chantal Mouffe.


Es necesario que se avance a la ciencia política que refundó el discurso y la práctica subalterna, que registra Gramsci en sus notas de la cárcel. Este giro radical propone la dominación hegemónica, esto es, la dirección de los subalternos en el nuevo estado, que es el desafío siguiente en Venezuela, que, además, requiere hegemonía económica, que tampoco pasa todavía en la hermana república bolivariana.

martes, 25 de julio de 2017



A HORAS DEL PARO NACIONAL DE LA MUD
UNAS GLOSAS A LA ENTREVISTA CON EDGARDO LANDER.

miguel angel herrera zgaib

Edgardo Lander representa una tercera vía en la coyuntura de disputa hegemónica que se polariza con relativa DEFINITIVIDAD, este miércoles y jueves, cuando la oposición de la MUD enfrenta en las calles al proyecto constituyente desde arriba, propuesto por Maduro, y que está contemplado en la Constitución Bolivariana, como lo puede comprobar cualquiera que la lea.

Pero, Lander, en el reportaje más reciente para Aldhea, destaca que la Constituyente no está precedida de un diálogo, que no hay acuerdo, sino imposición. Tampoco le da crédito a la maniobra de la Fiscal general, y a los anuncios que hace el gobernante Maduro para entusiasmar a los votantes, y se pregunta, qué pasaría si el domingo, el resultado no supera el 10 por ciento del censo electoral venezolano.


La suerte está jugada.
 
Tenemos que estar atentos a lo que ocurrirá a partir de mañana, y a la amenaza que la misma oposición hace de bloquear el acceso a los votantes de la constituyente. Esto no ocurrió cuando se hizo la consulta de hecho por la MUD, la Iglesia católica venezolana, y ciertas universidades públicas y privadas, incluida la U. Central, de la que es profesor titular Lander.

Lander
es un sociólogo político, un hombre de izquierda con trayectoria marxista, quien vive el drama interno del socialismo del siglo XXI, del que ha sido uno de sus teóricos, aunque haya tomado distancia del propio Cdte Chávez, con el correr de la experiencia bolivariana, y la construcción del PSUV. Lander está interesado y es un firme defensor de la democracia como procedimiento y como régimen.

Él
rechaza tanto la propuesta de una constituyente amañada, que busca favorecer los intereses del gobierno de turno, conformando circunscripciones que fraccionan el electorado que se convoca, puesto que no se hace un ejercicio de votación universal y directa. Para confrontar, sin éxito, tal táctica, le dio existencia con otros prestantes intelectuales y activistas políticos a una lataforma de Defensa de la Constitución.


Lander anota, que convocar el voto universal y directo, no ocurre porque el bloque gobernante, que preside Maduro en representación de los subalternos, digo yo, está claro que de convocar esta elección así, la perdería enfrentado al bloque de la oposición, donde conjuntan fuerzas la derecha y la reacción.

Edgardo tampoco apoya la invocación que hace la Fiscal a poner en práctica el art. 350, decretándolo, que es la bandera de Luisa Ortega, quien, igual, invoca en su nombre al pueblo de Venezuela, bajo la misma entelequia de la representación. Al pueblo como sujeto, entre otros, lo han críticado el filósofo político Antonio Negri, y el lingüista Paolo Virno, y han propuesto la realidad presente de la multitud, o de los muchos, para recordar tanto a Aristóteles como a Spinoza.
En efecto, los muchos tienen la palabra y la calle, y, el domingo las urnas como formas de inclinar el proceso en favor de uno u otro antagonistas, o realizar un verdadero ejercicio de autonomía, probándole a tirios y troyanos que la multitud ciudadana, luego de 17 años, está madura para ejercer y definir un proyecto efectivamente democrático.


Pero, mañana y los días que siguen de esta semana es el tiempo de la acción, y la inteligencia de la situación, en una coyuntura estratégica tiene que preparar sus reservas para que Venezuela no caiga en la encrucijada de una guerra civil, y, peor aún, con un centinela extranjero, poniendo orden mediante una intervención, propiciada por los "manes" de la OEA.


Apoyada por dos gemelos latinoamericanos, uno al norte y otro al sur, en coro, con el secretario Almagro, quien ya acudió a los servicios como asesor, al exfiscal de la CPI, el argentino Moreno, para la sesión ordinaria del organismo que preside, y quien busca por todos los medios parar el hacer político de Maduro y sus asociados.

domingo, 23 de julio de 2017

INTERLOCUCIÓN Y DIÁLOGO SOBRE VENEZUELA
Y DIEZ AÑOS DESPUÉS DEL ANÁLISIS DEL PRESIDENTE CHÁVEZ.

miguel angel herrera zgaib
director del Grupo PyP, y
Proyecto Sociedad GlobAL Gramsci, SGG/GGS


Y, diez años después de aquella caracterización del presidente Chávez, quien señaló el curso de una crisis orgánica, de signo gramsciano, que arranca siendo una crisis de representación, luego monta hasta una crisis de legitimidad, poniendo en cuestión al bloque dominante, nos acercamos a su desenlace, con dos fuerzas antagónicas en el desarrollo de otro grado de la crisis, cuando se pasa de la disputa por la legitimidad a la dirección, a la hegemonía en la sociedad civil.

Este momento de la coyuntura estratégica de la guerra de posiciones tiene expresión fundamental en dos fórmulas tácticas de esta guerra de posiciones democrática: la huelga general de dos días en la que se juega la oposición que junta derecha y reacción, en las 21 organizaciones agrupadas en la MUD, este próximo lunes y martes, de un lado.

Y de otro lado está el bloque que gobierna, y que controla hasta hoy, el régimen político venezolano, que tiene como cabezas recognoscibles al presidente Maduro, al diputado Diosdado Cabello, al comandante de las FFAA, el general Padrón, Tibisay Lucena, del Consejo Nacional Electoral, y el ex diputado y presidente de la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, el magistrado Juan José Mendoza .

Esta fuerza política responde a la crisis de hegemonía del proyecto del socialismo del siglo XXI, convocando a la Constituyente del domingo 30 de julio. El fiel de la balanza en esta disputa por la hegemonía, la resolverán los millones de venezolanos que no votaron la consulta de hecho realizada por la oposición el pasado jueves, donde según sus propios cálculos y resultados obtuvo 7,6 millones de votos, que no superó el registro de la mejor de sus votaciones.

El electorado potencial de Venezuela es de más de 16 millones. Lo que quiere decir, que el proyecto reaccionario y de derecha de la MUD no tiene el favor de las mayorías, y tiene que radicalizar sus acciones, en consecuencia. La primera, inmediata fue el nombramiento de un TSJ, con 33 nuevos magistrados, quienes afirman que este lunes irán a ocupar sus cargos, reclamando, por supuesto, la salida de los actuales ocupantes.

sábado, 22 de julio de 2017

INTERLOCUCIÓN SOBRE VENEZUELA, REFLEXIONES DESDE ADENTRO. 

ÁLVARO MÁRQUEZ-FERNÁNDEZ, Ph.D.
Profesor Universidad del Zulia
Director Revista Utopía y Praxis Latinoamericana
Participante en el proyecto Sociedad GlobAL Gramsci


                                                     Aun entre quienes vivimos en cuerpo presente en Venezuela poder hacer un intento por interpretar su actual crisis política, requiere matizar los diversos escenarios y sus pugnas de poder. Entra en juego más de una perspectiva casi siempre ambigua por el peso de las propias ideologías. Entre la letra y su espíritu, y las prácticas y sus acciones, distan mediaciones casi infranqueables. Son muchas las aporías e inconsistencias teóricos-prácticas.

 Lo único claro es que en el orden de la tolerancia y la sostenibilidad de la hegemonía, quien(es) ejecuta(n) las fórmulas alquimistas del poder, es decir, la pretensión de una izquierda donde el socialismo es la totalidad; y desde la derecha, que no cesa de declarar, por el contrario, el liberalismo inclusivo. 

Ambas tendencias tienen un interés confeso en el beneficio que porta el dividendo electoral que haga viable la rentabilidad del partido. Apenas señalamos esto, para caracterizar en dos polos extremos irreconciliables en la práctica. Son modelos o formas de comprender y ejercer el poder a través de un sistema democrático cuya elasticidad representativa o participativa, ya pierde su vigencia. Toda vez que la democracia en manos de las recurrentes élites o grupos dominantes, pierde en el tiempo su capacidad de respuesta para satisfacer las necesidades del pueblo.

Algunos factores como parte del fenómeno de la crisis

En primera instancia:  se observa, al correr el telón, un gobierno desgastado por la corrupción que han minado y diezmado el cuerpo normativo de la Constitución, a través de sus diversos poderes públicos. La causa motriz de esta realidad es constatable desde hace años: la centralización por parte del estado de la renta petrolera, que le permitió a Chávez solventar cualquier tipo de déficit de la revolución gracias a la plusvalía del petróleo.

En segunda instancia: el desarrollo corporativo de una agenda de micro poderes que en su alianza con las élites gubernamentales del Estado, estilizado con un lenguaje populista del estado presentido como comuna social, generó una excesiva discrecionalidad personal que agotó en poco tiempo la permisiva pirámide de una institucionalidad en manos de quienes se sirvieron del poder y de las intermediaciones que regulan las tomas de decisiones. 

Es decir, se planta el autoritarismo de clase gubernamental sobre cualquier tipo de acción legislativa que emanara de la Asamblea Nacional Constituyente. El acceso de la oposición a la ANC a través de elecciones populares y públicas, generó un conflicto de poderes entre los sectores jerárquicos de la dirigencia política del PSUV y la membresía de la MUD.

En tercera instancia: la lectura doctrinaria en clave socialista de la Constitución Bolivariana de Venezuela y su correlación con el  discurso populista que regenta la opinión pública, a la vez que adscribe algunos sectores populares subalternos a la doctrina con la que el chavismo ha pontificado el poder popular a través de sus representantes gubernamentales, entre éstos la fiscalía y el defensor del pueblo. 

Las prácticas de regencia pública para galvanizar la hegemonía donde también el Tribunal Supremo de Justicia, entró en el juego de la discrecionalidad y la alianza de poderes con la clase gobernante, ha terminado por desvirtuar la rectitud de la norma y la inevitable sospecha acerca de la aplicación de la parcialidad de la Justicia.

En cuarta instancia: los desafueros del gobierno, en materia económica, ha llevado al desmantelamiento de la sociedad civil a causa de una excesiva permisibilidad que favorece la multiplicación de los mercados negros consecuencia del desabastecimiento en todos los renglones del consumo ordinario. 

Si bien la llamada “guerra económica” es una fabricación del imaginario político que sirve como explicación de la realidad, no obstante, es un hecho palmario que las políticas de expropiación de las plantas productoras de alimentos, etc., de los empresarios privados, no ha llenado las expectativas del consumo masivo.  La oposición no ha dejado de aprovechar estas sensibles fallas estructurales que terminan afectando directamente las condiciones básicas que deben garantizar la calidad de vida del pueblo.  

La experiencia ha demostrado que el gobierno ha tenido que regresar a prácticas populista clientelares (programas aleatorios de asistencia social) para poder sostener algún nivel de legitimidad y de aceptación pública. La MUD ha intentado desde la constitucionalidad que le otorga la ANC de activar los propios mecanismos formales de disidencia pública que garantiza el Estado, a los efectos de dirimir y bajar la presión de las conflictividades inherentes al derecho de la protesta, en especial, la huelga y la exigencia del referéndum revocatorio y/o consultivo.  

El Estado ha concentrado todo su poder en los poderes públicos que directamente forman parte de la administración del orden público bajo su égida, y sistemáticamente le ha cerrado el paso a la ANC para que active estos procesos de deliberación pública. Primero, por medio de la "operación morrocoy" que implica dilatar en el tiempo hasta su vencimiento los periodos legales que deben dar su aprobación.  Igual sucedió con la “mesa de diálogo” que después de un “tira y encoje”, el gobierno en ningún momento generó respuestas que permitieran destrancar los procesos litigiosos.

En quinta instancia: entre gobierno y oposición se ha venido concretando una “guerra de posiciones” considerada como el thelos de la política. Lo que ha dado como resultado un campo minado por causa de las crisis características de un capitalismo de Estado que solamente se declara en oposición a los poderes económicos de la clase tradicional oligárquica, ideologizando las tesis del socialismo del S.XXI. 

En la realidad de facto, la membresía de casta del PSUV ha amasado grandísimas fortunas al margen de un auténtico compromiso con las demandas sociales de toda la población, tanto oficialista como opositora.

Estas son algunas de las perspectivas en curso para mirar por dentro y por fuera la crisis venezolana, y quizás luego generar el nivel formal de las teorizaciones. Lo indiscutible es que el gobierno del chavismo y madurismo, no ha logrado sincronizar un proyecto político capaz de insertarse en una sociedad civil que ha sido relegada de uno u otro modo del desarrollo de un estado descentralizado donde efectivamente la fuerza del constituyente que es el pueblo no pierda su soberanía y autonomía.


Otras instancias de análisis son permanentemente recurrentes, así v.gr, las formas de violencia verbal, institucional, regulación autoritaria de medios de comunicación social, los sesgos en la construcción del diálogo político y ciudadano, etc. Las que exigen, por supuesto, una cadena de análisis posteriores.

lunes, 17 de julio de 2017

HUMOR, INFAMIA Y CRIMEN

miguel angel herrera zgaib.
profesor asociado, ciencia política, unal

"Vicky Dávila sea imparcial". Trino de Uribe Vélez.

"Uribe se equivocó, y punto." Vicky Dávila.

Entre el viernes y la fecha, el ex Álvaro Uribe Vélez cruzó toda la raya, y fue secundado, sin excepción, por todo su partido, y los supuestos millones de sus seguidores en las redes sociales.

Esta vez el senador en funciones ha incurrido en una conducta infame, y con sanción en el código penal de Colombia. La víctima, Daniel Samper Ospina, ha sido acusado por este pseudo-líder moral, de cometer el delito de ser violador de niños.

Después, al siguiente día trató de confundir, en el sentido de indicar que el "humorista" Daniel Samper violó los derechos a la intimidad de un niño, una niña, Amapola, la hija de 3 meses de la senadora Paloma Valencia, como resultado de una de las columnas que el periodista escribió.

¿Rectificará Uribe?

"Yo he cometido errores en mi vida." Álvaro Uribe Vélez.

La conducta de Uribe Vélez fue rechazada por más de 60 periodistas y escritores, es decir, el ataque que hizo en el trino de mediodía del pasado viernes, del cual Daniel se enteró en forma indirecta, porque Uribe lo tiene bloqueado.

Pero, el senador, en lugar de retractarse ha seguido ahondando en sus incriminaciones, en estos términos:

"El referido periodista maltrató a una niña de tres meses de nacida, hizo asociación pública de su nombre con drogas ilícitas, y atentó contra la honra de su madre y de su familia".

Además, él añadió, que "en la revista Soho, el periodista, que era director, hizo publicaciones pornográficas con menores."

De lo último, el político que se precia de tener, su partido, 6 millones de seguidores, no ha dado prueba tampoco de su aserto. Con respecto a las primeras afirmaciones, está pendiente la participación de la senadora del CD, quien es la madre de Amapola, la niña que aparece en el centro del lamentable incidente, que se tradujo en un acto concreto de violencia simbólica..

En el diálogo de hoy, en la W, con Vicky, se anuncia que Paloma Valencia se hará presente en el día de mañana, a las 12 del día, para referirse al hecho, que en apariencia motivó la acusación al director de Soho, de ser un violador de niños.

Más allá de la decencia y la ley

El límite de todos los colombianos es y deber ser la ley. Comunicado de periodistas

Esta forma delincuencial de comportarse en las redes sociales, de acusar impunemente, o de amenazar de muerte se ha vuelto una conducta que se practica de forma anónima.

Pero, esta vez, la raya la pasó el expresidente. La acusación fue directa, y quien señala y condena moralmente, no ha exhibido ninguna prueba contra su víctima, y van ya cuatro días.

Esta conducta infame, incriminatoria es un hecho notorio, que irrespeta la dignidad; y cualquier ciudadano decente, está a la espera que la Fiscalía proceda contra el senador, y quienes lo han secundado. Es el tiempo de parar tanta impunidad, y cortar por lo sano con la violencia en las redes, facebook, twitter, whatsapp.


LA CRISIS DE VENEZUELA
“EL TIEMPO” TAMBIÉN MIENTE


MIGUEL ANGEL HERRERA ZGAIB


                                               En primera plana, cuando afirma: "Más del 98% de venezolanos rechazan la constituyente. Luego añade (aclara): Votaron 7.1 millones de personas en 82 países."

En realidad, hasta las 11 pm., el conteo en la denominada "consulta simbólica",- cuál consulta no lo es -, iba en 7'186.170 personas, quienes depositaron su voto en más de 14 mil puestos establecidos en 82 países, incluida Venezuela.

Convocados por la MUD, que se autodenomina Mesa de Unidad Democrática, cuando en el país lo que hay, hasta la fecha es una disputa por la democracia.


El diario El Tiempo es también presa de amarillismo, porque de acuerdo al contexto la población apta para votar, según el último ejercicio electoral oficial, es superior a 16 millones. Esto no se tiene en cuenta ni en la noticia, ni por la periodista que informa desde Caracas.

En segundo lugar, revisadas las tres preguntas, del conjunto de los votantes efectivos, en la consulta, según el grupo de 5 rectores de universidades, públicas y privadas, incluida la rectora de la U. Central, alrededor de 6.1 millones rechazaron la convocatoria de la asamblea constituyente que convoca el ejecutivo que preside Nicolás Maduro.


A hoy, ¿la mentira paga?


Ya no solamente, el escándalo producido por el descarado mentir del ex presidente y actual senador, Álvaro Uribe Vélez, enemigo declarado del Chavismo pasado y presente, cuando afirmó que el periodista Daniel Samper Ospina, es un violador de niños, equiparando la violación con la supuesta violación de derechos de los niños colombianos, la multiplica el diario de propiedad de Luis Carlos Sarmiento Angulo.


Porque El Tiempo también miente, en forma abierta y ordinaria, cuando no contextualiza el ejercicio de la MUD. Peor aún, en las páginas interiores titula en la sección "Debes saber", del siguiente modo: "Aplastante rechazo a la constituyente propuesta por Maduro". (p. 4)


Haciendo cuentas

"Interpreten y analicen, y no engañen a su pueblo." Palabras de Maduro, ayer, domingo.

                                        Aplicando una regla de tres simple, la votación obtenida en la convocatoria de la oposición venezolana, tomando por base una población de 16 millones, apta para votar, en efecto, es el 37,5 por ciento de los venezolanos, el que rechazó la constituyente convocada por Maduro y el PSUV.

Es el ejercicio que llevarán a cabo el próximo 30 de julio, para contarse también públicamente, en lugar de irse a las armas, y protagonizar, entonces, una guerra civil, sin duda de devastadoras consecuencias. O acudir también a la fórmula turca, a la Erdogan, cuando se protagonizó un golpe fallido contra él, que llevó a la cárcel, a la censura o al ostracismo a miles de ciudadanos, intelectuales, políticos, militares y gente del común.

Con independencia de cuál sea el resultado futuro, y estamos a menos de 15 días, el chavismo, a través del Consejo nacional electoral, a través de la autoridad de Tibisay Lucena, ensayó en paralelo un simulacro de votación para elegir los miembros de la constituyente.

Lo cual hizo en Caracas, en 55 centros de votación, donde se instalaron más de 2.000 máquinas electrónicas. Sin embargo, el presidente Maduro, aunque calificó el ejercicio de "extraordinariamente positivo", hasta el día de hoy no divulgó cifra alguna, pero, sí hubo muestra elocuente, según decir de los opositores, de disminuida concurrencia en zonas que éstos califican de "bastiones chavistas", en particular, La Vega, el Valle, Petare, La Candelaria.


Sumas y restas en la disputa hegemónica

"Matemáticamente está revocado hoy Nicolás Maduro." Julio Borges, presidente de la Asamblea nacional.

                                        Tampoco nadie puede pasar por alto, hacer un conteo simple de sumas, restas y pronósticos, del otro lado. Porque nadie puede olvidar el cálculo con el deseo, de Henrique Capriles que hablaba antes de la consulta de una votación superior a los 10 millones, y las encuestadoras que hablaron de cifras parecidas.

La periodista Valentina Lares Martiz, corresponsal de El Tiempo en Caracas, volvió a recordar hoy, que "Las estimaciones de participación en la consulta impulsada por la oposición rondaban entre 8,8 y los 11 millones." Pero, nada dice al respecto, al confrontar las estimaciones con los guarismos efectivos. De ese modo, la posverdad inunda también este escrito con pretensiones de informar y analizar a la vez.

Más aún, mirando el récord de votaciones, en particular, la obtenida en diciembre de 2015, en las elecciones para la asamblea que ganó sobrada la MUD, esta obtuvo, en realidad, un total de 7.7 millones de votos.

Es decir, con una simple resta, queda claro, que esta vez, después de más de 100 días de agitada desobediencia civil, que contabiliza además, de su parte, 97 víctimas de violencia oficial en las calles, o por parte de los colectivos chavistas. La última de ellas, una enfermera, quien votaba en la zona de Catia.


¿Los expresidentes, qué? Más posverdad!


De otra parte, el elenco de los expresidentes Andrés Pastrana, Vicente Fox y Jorge Quiroga, quienes oficiaron de veedores voluntarios del proceso, nada dice en relación con los resultados obtenidos.

Por el contrario, ellos señalan, haciéndose parte del coro de Uribe Vélez, de manera contra-fáctica que el ejercicio cumplido prueba que hay un rechazo a la convocatoria oficial de la constituyente por el gobierno legítimamente instituido, porque se parte, en la democracia liberal, de la creencia en los resultados y las reglas pactadas en la constitución vigente, que oficialismo y oposición dicen respetar.


Una tercera posición


Frente a los acontecimientos del pasado domingo, hay una tercera posición política, menos conocida y publicitada, de un grupo de intelectuales y políticos de prosapia chavistas, entre los que se destacan el exministro Navarro, y el analista Edgardo Lander, quien escribe para un think tank holándes.


Ellos habían escrito, y presentado ante el Consejo Nacional Electoral una solicitud para realizar un referendo derogatorio, contra las dos acciones con pretensiones jurídico-constitucionales, la del gobierno, y la de la oposición. Pero su actuación fue simplemente ignorada.


Este grupo de intelectuales y políticos considera que las dos fuerzas en conflicto adversarial, por lo pronto, desconocen la Constitución de 1999, en los hechos. Ellos pretenden ser un fiel de la balanza política.


Frente a los primeros resultados, esta tercera vía adquiere fuerza ética, aunque no tenga un caudal electoral conocido que los respalde. Ética, porque, ellos anticipan que un resultado desfavorable en estos comicios de hecho, para unos y otros, podría desencadenar una guerra civil que ninguno quiere.


¿Adversarios o enemigos? El fantasma del juego de tronos.

Ellos insisten en precaver que la contienda adversarial, como los sustuvo teóricamente la pareja Laclau-Mouffe, no se transforma en una fórmula antagónica, del tipo schmittiano, amigo-enemigo, que convierta a la contestación política en guerra abierta.

Arruinando los procesos de democracia radical, que parecía se abrían camino en América Latina, en los regímenes posdictaduras militares que se extendieron desde los años 60 hasta los 80, con la complacencia y participación directa del gobierno estadounidense, que no saca sus manos de estos territorios.

Así las cosas, el nuevo capítulo de la serie Juego de tronos, puede ser indicativo de la otra cara del sentido común neoliberal, y en qué medida este sobrevive o no, en el patio trasero del imperio, que encabeza el gobierno de otro mentiroso consuetudinario, Donald Trump con todo y familia.

O sí, por el contrario, estos primeros conteos muestran que hay una transformación en el sentido común, y los subalternos, en Venezuela, pondrán, al fin, los puntos sobre las íes, a las dos representaciones enfrentadas, la MUD y el PSUV.

Entonces sí, la tercera posición, será garante de esta reforma intelectual y moral, sin lo cual Venezuela seguirá dando tumbos, en medio de la riqueza petrolera, manipulada por el capital financiero global, que opera entre bambalinas, o abiertamente.

Esto se hizo explícito en las reuniones de las tres cabezas del ejecutivo imperial, Angela Merkel, Donald Trump, y el recién electo Emmanuel Macron, antiguo funcionario de la banca Rotschild, quien equiparó con descaro, antisionismo con antisemitismo. Así están las cuentas en el tinglado glocAL, y Suramérica es, de nuevo, un peón de brega.